El rojo de Almodóvar
- Yael Ibarra
- 28 may 2023
- 2 min de lectura
Actualizado: 29 may 2023
Si Valentino hizo del rojo su sello indiscutible; el director manchego, ganador de 2 premios Oscar, lo convirtió en su marca personal. Estrenó en la más reciente edición del Festival de Cine de Cannes su largometraje número 20, Julieta (en la cartelera mexicana desde este mes), en el que vuelve a narrar a través del color que dijera fue creado para él. “Cuando invento un personaje, lo veo como una madre ve a su hijo. Y elijo la ropa, colores, al igual que un pintor, para evocar una emoción (…) En mis películas, los colores, ya sea paredes o ropa, todos tienen para mí un significado dramático preciso. Si tuviéramos tiempo, diría a detalle el significado de cada color en cada pared en Julieta”, declaró a la revista francesa Cahiers du cinema.

Sus grandes aliados en este cometido -aparte de sus directores de fotografía, y vestuario -son algunos de los creativos más destacados de la industria de la moda, como Giorgo Armani, Karl Lagerfeld y Jean Paul Gaultier, quienes han diseñado dramáticos looks para varios de
sus personajes. Inclusive, la moda ha aparecido en diálogos memorables de sus películas, como el de Rosa (Penélope Cruz) en Todo sobre mi madre, cuando dice: “A mí Prada
me parece ideal para una monja”. Recientemente, ha incluido firmas como Missoni, Bulgari, Céline, David Delfín, Dior, a su universo, el mismo que ha pasado de la comedia de Los amantes pasajeros al drama puro de Julieta.

Basada en tres relatos de Alice Munro (Premio Nobel de Literatura 2013), que se desprenden de su libro Escapada, en este filme vuelve a tocar dos tópicos esenciales de su cinematografía: la dicotomía entre la vida y la muerte y la maternidad. Aquí el rojo vuelve a convertirse en espejo de sus personajes. En este sentido, vuelve a hablarnos de tópicos como la voluntad, el deseo, el amor, el coraje, el dolor, la violencia y el óbito.

Hay en la película una sensación de intriga desde el primer cuadro. El director logra con maestría ocultar el argumento. Es un drama seco, quizás demasiado, que nos revela una de las peores tragedias que pueda existir: el abandono de los seres queridos, de los que llevan nuestra propia sangre.
Con Julieta, el cineasta español vuelve a nadar en las profundidades del universo femenino con un personaje protagónico, interpretado por Adriana Ugarte en sus años de juventud y Emma Suárez en su edad adulta. La escena en la que se produce la elipsis entre una y otra es realmente maravillosa, al igual que la secuencia del tren, en el que la muerte se anticipa a través del trote de un venado sobre la nieve. Esta historia que se construye a partir de una carta dirigida a la nada, a la ausencia, se digiere como un trago amargo, uno rojo Almodóvar.

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